El libro que usted tiene en sus manos (... ) está atravesado por la muerte. Todos los hombres nos mecemos entre esta vida y la otra, cuando zozobramos a bordo de un avión viejo y descubrimos que somos "ateos de tierra firme". O cuando los paramilitares nos dejan libres al admitir que somos los 'payasos' del teatro del pueblo. O cuando, de bien niños, nos pasmamos ante la lucha a muerte de nuestros dos hermanos con sendas muchachas en el catre del amor".